3.12.07

Lavalle y Ayacucho, mi amor...

Ahhh... ya terminé con la facu por este año... Me estoy matando de calor... pero no quiero volver a mi casa. Hay un olor a muerto en la calle que me da arcadas de sólo olerlo...
Recomiéndenme películas... es la oportunidad de recuperar el tiempo perdido...
Me imagino a los 40 años con la panza al aire mirando películas y comiendo como cerdo... me aterra...
Mejor me voy a mi casa

PD: Sí, mi blog aún está vivo!

30.10.07

Diálogo puiguiano II

— ¿Hola?
—
— ¿Con quien querés hablar?

—
— Sí. Te doy la dirección… Sale 30 la media hora y 40 la hora, mi amor…
—

— ¡30 LA MEDIA HORA Y 40 LA HORA!
—

— Estoy yo y mi amiga, ­mi amor.
—

— Yo tengo 100 de lolas, 60, 90… castaña… y ella 90, 60, 90 mi amor…
—

— ¡Y... CUARENTA CADA UNA MI AMOR…!
—

— Te doy la dirección. Es Lavalle 2027 1° A… entre Ayacucho y Junín, mi amor… las 24 horas, mi amor…
—

— Bueno te espero, eh? Te espero, mi amor…
—
— Ah… no, mi amor, es que somos dos y estamos ocupadas… ¿por qué no te venís para acá mi amor?
—

— Bueno, entonces no voy a poder satisfacerte esta noche. Llamame mañana mejor… otro día…
—

(cuelga)
— UN GRONCHO…! Yo no sé que está pasando… por qué se me van las chicas…

22.10.07

tercer domingo de octubre

Llegás a tu casa no sabés bien a que hora, en parte porque te pasaste la madrugada en un boliche lleno de locas histéricas que no paran de tomar speed con vodka como si fuera un elixir de la juventud, y de mirar chicos como si fueran pederastas a los que se les desorbitan los ojos cuando pasa una púber con los senos desarrollados, en parte porque saliste de ese lugar con las pupilas dilatadas del porro que te fumaste antes de salir, las porquerías que te prepararon para que te emborraches ahí adentro, y la poquísima luz a la que te acostumbraste. Ahí mismo cuando salís, te agarra una ceguera instantánea, se te abren las pupilas, sentís el aire fresco de la mañana, sentís náuseas, te ponés blanco, pero te aguantás, ya que te parece un poco más digno esperar a llegar a tu casa y zambullir la cabeza en el inodoro. Al mismo tiempo, la luz del día te provoca ese extraño sentimiento de depresión, de saber que ya tenés que volver a tu casa, vomitar, lavarte los dientes, acostarte, volver a levantarte, vomitar otra vez, acostarte otra vez sin lavarte los dientes y reírte de lo borracho que estás y de cómo parece que te estás cayendo. Te agarrás fuerte de la cama y te estirás. A los cuatro segundos suena el despertador del celular, que ingenuamente programaste la noche anterior para poder levantarte, desayunar, comprar lo necesario para el día y saludar a tus padres dignamente. Como podés, agarrás el teléfono infernal y apagás la alarma, pero no la apagás, entonces vuelve a sonar en 5 minutos. Te despertás, te sentás en la cama, la apagás y la volvés a programar para poder dormir al menos tres horas. Te despertás con el timbre. Son tus padres que felizmente esperan en el hall del edificio con una canasta de mimbre llena de comida y accesorios para el mate. Están contentos, arreglados como pueden, y con cara de haber dormido desde las once de la noche del día anterior. Te levantás, te das cuenta que dormiste vestido y con las zapatillas pegoteadas de tantos tragos que se te cayeron encima. Te lavás la cara y bajás a abrirles. Sentís que hablan como cotorras en celo y les decís que te vas a dar un baño. Por suerte, ya habías dejado todo listo la noche anterior. Salís de bañarte, seguís con náuseas, así que bajás otra vez y comprás una seven up en los chinos de enfrente. Volvés, y mientras tu papá examina tu departamento como un policía, tu mamá está poniendo los platos y cortando la carne, todo al mismo tiempo. Te sentás, comés un bocado y tomás un vaso de seven up, pero en ese instante tu papá recuerda que trajo una botella de vino trivarietal Cabernet-Malbec-Syrah, ese que tanto te gusta, y empezás a tomar con la comida. Hablan, hablan y hablan. Les das los regalos, asienten con sonrisas a todo lo que decís y mientras tu mamá lava los platos, tu papá te habla de las elecciones. Aprovechás para comentarles que octubre es el peor mes del estudiante, y prometen no quedarse hasta muy tarde. Llega la hora del mate. Mientras tu papá se recuesta para tratar de digerir todo lo que tomó y comió, tu mamá empieza a sacar el pesado equipo de mate que trajo, pero la convencés de que lo guarde y que busque lo necesario en la cocina. Preparan el mate, hablan de recetas de cocina y de lo bueno que es separar la ropa de color de la blanca al lavarla. Se hace tarde. Se van a su casa, ésa en la que viviste hasta los veinte y tantos y te acordás de tu habitación, ahora convertida en la sala del home theatre felizmente adquirido por una feliz pareja de padres que intentan superar el síndrome del nido vacío con artefactos electrónicos de primera línea. Los saludás, y al darte vuelta para entrar te chocás con la madame del departamento privado, que salió a sacar la basura, una bolsa llena de yerba usada, botellas de sprite y pegajosos condones acumulados en el fondo, sinónimo de la rentable y trabajosa noche que pasaron las pulposas chicas del primero. Entrás rápidamente a tu departamento y te acostás en la cama. Te depertás dos horas más tarde, con dolor de cabeza. Te tomás tres cafiaspirinas y te decidís a estudiar, pero te das cuenta que ya son las nueve y media de la noche y eso te genera hambre. Te preparás unos sándwiches con el pan lactal de hace una semana y las sobras frías de la carne que trajo tu mamá, prendés la tele. La apagás, comés rápido, tomás un vaso de seven up y te tirás a leer. Son las diez de la noche. De sólo leer los títulos de los textos te da sueño, y decidís que lo mejor es acostarse temprano para poder empezar bien la semana. Te vas a acostar, te levantás otra vez, vas al baño, orinás, te lavás los dientes y te volvés a acostar. Ahora no pegás un ojo. Te levantás otra vez y te sentás frente a la computadora, en bóxer. No podés concentrarte para estudiar, ni escribir, ni dormir. Ni siquiera te dan ganas de masturbarte. Te ponés a mirar fotos viejas y te deprimís tan sólo de pensar que ya gastaste todo tu domingo y no hiciste "nada" productivo. Volvés a la cama. Ya son las doce y media. Te ponés a leer una novela. Te quedás leyendo hasta las tres. Te preparás para dormir. Una hora más tarde seguís despierto, y te acordás de programar el despertador. Te volvés a acomodar entre las sábanas y te dormís. Tres horas más tarde te despierta el horrible ring tone de tu celular, ése que te dice que tenés que ir a trabajar. Te levantás medio dormido y te das cuenta que no hiciste "nada" productivo en tu domingo. Te bañás, te ponés ropa limpia y perfume, y salís corriendo a tomar el subte.

17.10.07

Tarántulas en los ojos...


15.10.07

Diálogo puiguiano de Esther...

— ¿Hola?
—
— Sí, mi amor...

—
— Treinta pesitos la media hora y cuarenta la hora, mi amor...

—
— Hermosas, mi amor...

—
— Lavalle 2027 1º A, mi amor... entre Ayacucho y Junín, mi amor...

—
— Bueno, mi a... te espero mi amor...

—
(cuelga)
— ¡ESTÚPIDO!

17.9.07

...redael maet

Hoy me ascendieron en mi trabajo. Ahora tengo gente a cargo y muchas cosas nuevas para hacer. Estoy contento, triste, alegre, estoy muchas cosas. Mis compañeros lamentaron mi ida pero igualmente me desearon lo mejor. Todos me desearon lo mejor. Yo me deseo lo mejor. También hoy empecé a leer mi nuevo libro de Dani Umpi, que está muy bueno y me hacer reír todo el tiempo! Es como Un año sin amor, pero menos zarpado... Hoy alguien me prometió un festejo. Y quiero. Lo quiero. Te quiero.

Andy

8.9.07

Welcome to Tijuana!

Los pants con zapatos de tacón. La bonafina. La alberca pública de Oaxtepec. La playera del Necaxa en el asiento del auto. El Necaxa. Los sandwiches en el cine. Mi tía la que lleva los sandwiches al cine. El flequillo alto con spray super punk de mi tía.





Lo encontré por ahí... me dio gracia... nada más...

5.9.07

Stupid white men!



Debe ser el cuestionario más boludo que haya respondido en meses...

http://www.gotoquiz.com/are_you_gay_bi_or_straight


27.8.07

CCR

Es genial...! visítenla!

mmm... aha...

Qué bueno que la gente que dice cosas como estas...:

"esto de darle publicidad a los temas gay, ya me tiene los huevos por el suelo, cuando vamos a apostar por la familia, las buenas costumbres, educar a nuestros hijos en valores, a que estos pequeños nos dejen de preguntar por que eso dos nenes van de la mano y se besan en publico?"

...se sienta super frustrada.

31.7.07

26.07.07

Fue genial! Creo que no decepcionó a nadie. Al contrario, la peli fue excelente e hizo honor a los mejores capítulos. Por supuesto que es para verla varias veces...


13.7.07

Homeless...


Home sweet home! At least for a while!

White everywhere...

Hermoso! Me sentí como un chico de 10 años... Quién no?

3.7.07

Ahora llámenme!

Yeah! Ya lo tengo! Ya tengo mi nuevo W710i. Caí en las redes del consumismo de celulares... pero no me importa... lo importante es la imagen, no?

27.6.07

La revolución se hará en bolas o no se hará...

¡Para el pueblo lo que es del porno! Esto resume la armónica convivencia del momento tecnológico y el cambio social, donde aquel sueño de Marx (el del proletariado socializando los medios de producción) se une con las películas caseras de Andy Warhol.
El porno consolidado está quemado por su repetición de fórmulas. Ahora los anónimos lo parodian con sus propias visiones sobre el sexo, que pasan del ámbito privado al público sin reparos.
¿Así será el sexo durante el siglo XXI: internacional, popular y adulto?
En el porno casero, el acto solitario es multitud: abundan los videos de masturbaciones ante la cámara, donde el temerario nudista cibernético se exhibe y a la vez se mira de reojo en el monitor que replica su performance. La mayor fantasía de la época será la que tengamos más a mano. ¿Esto es porno de verdad? Ustedes deciden.

24.6.07

Bailotash...



?






6.6.07

:-O

Ayúdenme!

4.6.07

Shit!

Tengo que estudiar... mañana entrego (entrego?) un parcial, y al día siguiente rindo otro presencial... estoy viendo mails en un cyber y no tengo culpa (por momentos) de perder el tiempo. Sí, es verdad, caminé unas cuadras para salir un poco de mi casa y comprar unos textos, pero... por qué? por qué soy tan colgado? En el box al lado mio parece haber una suerte de figura antropoide tocándose los genitales y respira fuerte a cada rato... me da tanta repugnancia que me voy a ir a mi casa y me pondré en serio a estudiar sin interrupciones...

Chau! No me molesten!

No es linda?


Esta es mi cédula... ya no soy indocumentado!

24.5.07

Invierno porteño...


Este símbolo ha estado acaparando muchas de nuestras miradas en los últimos ocho meses. En cumplimiento de leyes, consejos y en nombre de la salud, el humo del tabaco ha sido retirado de cuanto lugar público y cerrado exista (o al menos, eso se intenta). Si mal no recuerdo la prohibición desembarcó en nuestra ciudad en octubre de 2006, y desde allí a la fecha se han notado ciertos cambios en la conducta de la gente, especialmente los fumadores. Lo que al principio era olvido o distracción, hoy es un casi terror... no, paren, no voy a ser tan tabloide. Digamos... "recelo" hacia los lugares cerrados. Voy a relatarles un día en la vida del fumador:

Se levanta temprano en la mañana, ya que debe ir a trabajar. Luego de salir de casa, prende (o no) el primero del día camino a la parada de colectivos o la estación del subte. Al llegar al trabajo, sabe que por las próximas 6, 8 ó 9 horas tendrá coercionada su libertad de fumar. Con suerte, el lugar de trabajo dispone de algún sitio especializado para tales abominaciones. Si es al aire libre, se ve en la práctica clausurado los días de lluvia o mucho viento (aunque algunos nos las arreglamos para hacerlo igual). Si es interno, una nube mucho más mortífera que el napalm invade nuestros pulmones al siquiera acercarse a tal horrendo habitáculo. Claro que la rutina condiciona la costumbre, y finalmente, tras la jornada de trabajo, uno puede recuperar parcialmente su libertad de fumar. Sin embargo, hay cosas mucho peores: salir a comer afuera implicará que no se pueda fumar tranquilo tras un merecido banquete; ir a comprar ropa, o simplemente pasear y ver cómo los privilegiados lo hacen en un shopping, supone un fuerte síndrome de abstención posterior. Pero lo peor es lo que sigue: no hay nada más placentero que fumar en un boliche, pub, tomando algo o con un buen café en la mano.

Algunos lugares, en vista de no perder clientes, han sumado esos mortíferos habitáculos que mencionaba antes, y en el mejor de los casos, algún espacio externo.

Esto estuvo muy bien durante el transcurso de la primavera y el verano porteño. Pero el otoño nos arrojó a un clima periglacial que hace de estas estructuras algo inútil. Díganme quién va a querer irse a tomar un café en plena Avenida Corrientes, durante un invierno furioso, en la calle; teniendo que soportar que el café se congele al sólo contacto con el helado aire rioplatense.

De lo que nadie habla, es de que esta histeria que se genera alrededor de la influencia de la nicotina le otorga al cigarrillo un valor fetichista, al punto de necesitar fumar dos y más cigarrillos antes de entrar a cualquier espacio cerrado, y otro tanto al salir. Una histeria que finalmente genera más consumo, algo opuesto a lo que la nueva ley pretende.

En fin, como siempre, será cuestión de ver la veta creativa dentro de nosotros mismos, y por lo pronto, ir a patear tachos si sale alguna propuesta que prohíba fumar en nuestras propias casas.