24.5.07

Invierno porteño...


Este símbolo ha estado acaparando muchas de nuestras miradas en los últimos ocho meses. En cumplimiento de leyes, consejos y en nombre de la salud, el humo del tabaco ha sido retirado de cuanto lugar público y cerrado exista (o al menos, eso se intenta). Si mal no recuerdo la prohibición desembarcó en nuestra ciudad en octubre de 2006, y desde allí a la fecha se han notado ciertos cambios en la conducta de la gente, especialmente los fumadores. Lo que al principio era olvido o distracción, hoy es un casi terror... no, paren, no voy a ser tan tabloide. Digamos... "recelo" hacia los lugares cerrados. Voy a relatarles un día en la vida del fumador:

Se levanta temprano en la mañana, ya que debe ir a trabajar. Luego de salir de casa, prende (o no) el primero del día camino a la parada de colectivos o la estación del subte. Al llegar al trabajo, sabe que por las próximas 6, 8 ó 9 horas tendrá coercionada su libertad de fumar. Con suerte, el lugar de trabajo dispone de algún sitio especializado para tales abominaciones. Si es al aire libre, se ve en la práctica clausurado los días de lluvia o mucho viento (aunque algunos nos las arreglamos para hacerlo igual). Si es interno, una nube mucho más mortífera que el napalm invade nuestros pulmones al siquiera acercarse a tal horrendo habitáculo. Claro que la rutina condiciona la costumbre, y finalmente, tras la jornada de trabajo, uno puede recuperar parcialmente su libertad de fumar. Sin embargo, hay cosas mucho peores: salir a comer afuera implicará que no se pueda fumar tranquilo tras un merecido banquete; ir a comprar ropa, o simplemente pasear y ver cómo los privilegiados lo hacen en un shopping, supone un fuerte síndrome de abstención posterior. Pero lo peor es lo que sigue: no hay nada más placentero que fumar en un boliche, pub, tomando algo o con un buen café en la mano.

Algunos lugares, en vista de no perder clientes, han sumado esos mortíferos habitáculos que mencionaba antes, y en el mejor de los casos, algún espacio externo.

Esto estuvo muy bien durante el transcurso de la primavera y el verano porteño. Pero el otoño nos arrojó a un clima periglacial que hace de estas estructuras algo inútil. Díganme quién va a querer irse a tomar un café en plena Avenida Corrientes, durante un invierno furioso, en la calle; teniendo que soportar que el café se congele al sólo contacto con el helado aire rioplatense.

De lo que nadie habla, es de que esta histeria que se genera alrededor de la influencia de la nicotina le otorga al cigarrillo un valor fetichista, al punto de necesitar fumar dos y más cigarrillos antes de entrar a cualquier espacio cerrado, y otro tanto al salir. Una histeria que finalmente genera más consumo, algo opuesto a lo que la nueva ley pretende.

En fin, como siempre, será cuestión de ver la veta creativa dentro de nosotros mismos, y por lo pronto, ir a patear tachos si sale alguna propuesta que prohíba fumar en nuestras propias casas.

18.5.07

Desde el sur llega...

La H, la línea muda, ya está lista, como podrán observar...


En pocos días podremos explorar los laberintos de venecita que la decoran...

Yo quiero estar ahí cuando la abran!

homosexualidad animal...

Por sí solas las imágenes que se exponen en el Museo de Historia Natural de Oslo, Noruega, podrían sorprender poco. Se puede contemplar, por ejemplo, a dos jirafas que parecen estar apareándose. O a un par de ballenas grises en pleno juego amoroso. Y a dos chimpancés, uno recostado sobre el otro. El asombro llega cuando se leen los carteles explicativos que acompañan a cada una de las fotografías: en cada instantánea lo que se esta viendo es a animales del mismo sexo. El nombre de la muestra es "¿Contra la naturaleza?" y está centrada en la homosexualidad de los animales.
El amor entre ejemplares del mismo sexo está comprobado en más de 1.500 especies de animales. Antes la ciencia lo ocultaba por pudor.
Y que los animales tengan la misma orientación sexual no necesariamente tiene que ver en primer lugar con el sexo. Los cisnes son fieles a su pareja toda la vida y también más allá de su muerte, explicó Bockman, ya sean parejas lesbianas, gays o heterosexuales. La pareja es la unidad central. Mucho más importante que todo lo demás, incluido el acto sexual.
La idea fue de un empleado del museo, el biólogo Geir Soli, cuando escuchó a un sacerdote hablar por la radio sobre que la homosexualidad era algo que iba en contra de la naturaleza. "Cómo puede ir en contra de la naturaleza algo que ocurre tantas veces en el reino animal?", se planteó Soli.

11.5.07

muy claro...? o muy oscuro...?

Hoy estuve algo así como 10 horas con el celular olvidado en mi casa... no se los recomiendo! Aunque yo no lo creía, mi vida amagó con descarrilarse por momentos...

No supe si estaba llegando temprano o tarde al trabajo, porque no tengo más reloj que el del celular... Prometí llamadas imposibles de realizar... Me olvidé de hacer todo lo que tenía grabado para hoy en la agenda... y luego de todo eso... no dejaron de recriminarme por qué no atendía... por qué no llamaba, y porqué no respondía los mensajes...

Encima de todo, después tuve que fingir interés a una pobre viejita que dá la clase de Psicología a la que asisto...

Horrible!

6.5.07

some things that should not have been forgotten were lost...

I amar prestar aen...
Han mathon ne nen...
Han mathon ne chae...
A han noston ned gwilith...
Han mathon ne nen...
Han mathon ne chae...
A han noston ned gwilith...
Han mathon ne nen...
Han mathon ne chae...
A han noston ned gwilith...
Han mathon ne nen...
Han mathon ne chae...
A han noston ned gwilith...